Política de privacidad
Lo primero, porque es lo que importa
Mientras lo miras, lo corriges y lo maquetas, tu manuscrito no se sube a ningún servidor. Se abre, se clasifica, se corrige y se compone entero dentro de tu propio navegador, con el programa que se descarga al entrar en la web. No lo almacenamos y no lo lee nadie. Solo sale de tu ordenador si compras, como se explica dos párrafos más abajo; y lo único que llega antes a nuestro servidor es el título del libro, cuando pulsas el botón de pagar, para que aparezca en el recibo.
Se guarda una copia en el almacenamiento local de tu navegador (IndexedDB) para que puedas cerrar la pestaña y volver donde estabas. Esa copia está en tu equipo, no en el nuestro, y se borra con el botón «Empezar de cero» o vaciando los datos del navegador.
La única excepción es la generación de los archivos finales: cuando pagas, y solo entonces, el libro entero —el texto ya corregido y las imágenes que trajera el Word— viaja a nuestro servidor para componer el PDF de imprenta, el EPUB y el checklist de KDP, y se descarta en cuanto están hechos. No se archiva en ninguna carpeta ni en ninguna base de datos, entre otras cosas porque no hay ninguna base de datos.
Tampoco se manda tu manuscrito a ningún servicio de inteligencia artificial. Ni una llamada, ni de pago ni gratuita. Los capítulos se detectan con reglas escritas a mano que se ejecutan en tu ordenador.
Quién trata tus datos
El responsable es Carlos Ruiz, con domicilio en la Avenida Profesor López Piñero, 6, 46013 Valencia, y correo electrónico ruizrg4l@gmail.com. Es una persona física, no una empresa: detrás de esta web no hay ninguna sociedad ni ningún equipo.
No hay delegado de protección de datos, porque nada de lo que se hace aquí obliga a nombrar uno. No hay tratamiento a gran escala, no se tratan datos sensibles y no se hace seguimiento de nadie.
Si escribes por cualquier cosa relacionada con tus datos, te contesta esa misma persona. No hay departamento, ni formulario intermedio, ni número de expediente.
Contacto
Para cualquier cuestión relacionada con tus datos, escribe a ruizrg4l@gmail.com. Es el único canal: no hay teléfono de atención ni chat, y no se promete un horario que luego no se pueda cumplir.
Cuenta en el correo qué necesitas y, si has comprado, desde qué dirección lo hiciste o cuál es el identificador del cobro. Cuanto más concreto seas, antes se resuelve.
Qué datos se tratan, y para qué
Si solo usas la vista previa: ninguno que te identifique. No hay registro, no hay cuenta, no hay contraseña, no se pide el correo y no se guarda nada de lo que haces. Puedes subir un manuscrito, corregirlo, maquetarlo entero y verlo página a página sin dejar aquí ni tu nombre, ni tu correo, ni una sola línea de tu libro. Lo único que queda es lo que registra cualquier servidor web al servir una página: la dirección desde la que se conecta tu navegador y qué se ha pedido.
Si compras: los datos del pago los recoge y los trata Stripe Payments Europe, Ltd. Los campos donde escribes la tarjeta los pinta Stripe dentro de un marco aislado de la página, así que el número de tu tarjeta no pasa en ningún momento por nuestro servidor: no lo vemos ni podemos verlo. En nuestros ordenadores no queda guardado nada de la operación. Lo que hay está en Stripe: el cobro, el título del libro que aparece en el recibo y una cuenta de las veces que se han generado los archivos con ese pago, que es lo que impide que un mismo comprobante sirva indefinidamente.
A Stripe se le manda el título del libro y nada más. Nunca el manuscrito, ni una parte, ni un resumen.
Aparte de eso, el servidor ve lo que ve cualquier servidor web: la dirección desde la que se conecta el navegador y qué se ha pedido. Se usa para frenar los intentos repetidos —para que nadie pueda llamar en bucle y dejar el cobro o la generación de archivos fuera de servicio— y no se cruza con ningún otro dato.
Con qué derecho se trata cada cosa
El cobro y la entrega de los archivos se tratan para ejecutar el contrato de compra que se cierra al pagar (artículo 6.1.b del RGPD). Sin esos datos no hay manera de cobrarte ni de darte el zip.
Los justificantes de la venta se conservan porque una obligación legal lo exige (artículo 6.1.c del RGPD). Ahí no hay elección, ni tuya ni nuestra.
El freno por dirección de conexión y las comprobaciones que impiden descargar sin haber pagado se apoyan en el interés legítimo de mantener la web en pie y de que se entregue solo lo comprado (artículo 6.1.f del RGPD). Es lo mínimo para que el servicio funcione, y no sirve para perfilar a nadie.
No se te pide consentimiento para nada, y no es un descuido: no hay ningún tratamiento que lo necesite. No hay analítica, ni publicidad, ni boletín, ni cookies de seguimiento.
Cuánto tiempo se guarda cada cosa
El manuscrito en el servidor: los minutos que tarda en componerse el PDF. Llega, se compone y desaparece en cuanto se ha devuelto el zip. No se archiva en ninguna carpeta ni en ninguna base de datos, entre otras cosas porque no hay ninguna base de datos. Mientras se compone, el Chrome que hace el trabajo puede dejar archivos temporales en el disco del servidor —es como funciona por dentro un navegador—, y esos se van con él en cuanto termina.
El manuscrito en tu navegador: hasta que tú lo borres. Se queda ahí para que puedas volver donde lo dejaste, y se va con «Empezar de cero» o vaciando los datos del sitio desde tu navegador.
Los datos del pago: los guarda Stripe según sus propios plazos, que están en su política de privacidad. Por nuestra parte, los justificantes de la venta se conservan mientras la normativa fiscal y mercantil lo exija —cuatro años a efectos tributarios y seis para los libros de comercio— y después se destruyen.
La dirección de conexión del freno: solo en la memoria del servidor, dentro de una ventana de diez minutos. Pasada esa ventana la anotación ya no cuenta para nada y se tira en cuanto hace falta el hueco; y cuando el servidor se reinicia, desaparece entera. No se escribe en ningún fichero ni se conserva de un día para otro.
El comprobante de tu pago: en el almacenamiento local de tu navegador, durante noventa días, junto al título y el autor del libro por el que pagaste. Está ahí para que, si cierras la pestaña antes de que termine la descarga o pierdes el manuscrito y lo vuelves a subir, puedas descargar otra vez sin pagar dos veces. Pasados los noventa días se borra solo.
Quién más ve algo: Stripe y Railway
Solo dos empresas tocan algo, y cada una toca una cosa concreta. No hay más.
Stripe Payments Europe, Ltd., con sede en Irlanda, se encarga del cobro. Recibe los datos de tu tarjeta directamente desde tu navegador, sin pasar por aquí, y el título del libro para que aparezca en el recibo. Lo que hace con ellos lo cuenta su propia política de privacidad.
Railway aloja el servidor donde se compone el PDF de imprenta. Solo ve lo que pasa por ahí: las peticiones que llegan, que registra como cualquier alojamiento, y —durante los minutos que dura la composición— el texto del libro en memoria. No lo almacena, porque no se almacena en ningún sitio.
No hay nadie más. No se venden datos, no se ceden a anunciantes y no se comparten con terceros para ningún fin, entre otras cosas porque no hay nada que compartir.
Si algo sale de Europa
La empresa con la que se contrata el cobro es europea: Stripe Payments Europe, Ltd., domiciliada en Irlanda. Pero Stripe es un grupo con matriz en Estados Unidos, así que hay que contar con que parte del tratamiento del pago pueda alcanzar a sociedades de fuera de la Unión Europea. Las garantías que aplica para ello, empezando por las cláusulas contractuales tipo entre sus sociedades, las declara en su propia política de privacidad, que es el sitio donde están al día.
El alojamiento del servidor es Railway, un proveedor estadounidense. Los datos técnicos que pasan por el servidor pueden, por tanto, tratarse fuera de la Unión Europea, al amparo del contrato de tratamiento firmado con el proveedor.
Nada de esto afecta a tu manuscrito mientras solo lo miras, lo corriges o lo maquetas: eso no sale de tu ordenador, así que no hay transferencia posible.
Si quieres el detalle de las garantías concretas de cada proveedor, escribe al correo de arriba y se te manda.
Ni decisiones automáticas ni perfiles
No se toma ninguna decisión automatizada sobre ti, ni se elabora ningún perfil. No hay puntuaciones, ni categorías de usuario, ni nada que decida algo sobre ti sin que haya una persona detrás.
Lo único automático que hay aquí trabaja sobre el texto, no sobre las personas: las reglas que buscan los capítulos, arreglan las rayas de diálogo, ponen las comillas latinas y parten las palabras. Son reglas deterministas, se ejecutan en tu ordenador y lo que deciden es dónde empieza un capítulo, no quién eres tú.
Tampoco hay inteligencia artificial de ninguna clase. Ni una llamada a ninguna, ni de pago ni gratuita. Es una decisión de diseño, no una casualidad.
La única comprobación automática que puede afectarte es la antifraude que Stripe hace sobre cualquier pago con tarjeta y que puede rechazar una operación. Esa la hace Stripe con sus propios criterios. Si te rechazan un pago y crees que es un error, escribe y se mira.
Cookies
Esta web no usa cookies de publicidad, de analítica ni de seguimiento, y por eso no verás ningún cartel pidiéndote permiso. No hay Google Analytics, no hay píxeles de redes sociales y no hay ninguna etiqueta de marketing.
Las únicas cookies que pueden aparecer son las que instala Stripe durante el proceso de pago para prevenir el fraude, y son necesarias para que el cobro funcione. Aparecen cuando pulsas el botón de pagar y salen los campos de la tarjeta, no antes: hasta ese momento no se carga ni una línea de código de Stripe, así que puedes leer la oferta y cerrarla sin que se instale nada.
Tampoco se carga nada desde servidores ajenos mientras navegas. Las tipografías, las imágenes y el código se sirven desde este mismo dominio, así que ninguna empresa de fuera se entera de tu visita. Y al navegador se le pide expresamente que esta web quede fuera de la publicidad basada en intereses.
Lo que guarda tu navegador, y cómo se borra
Sin cookies, pero tu navegador sí guarda cosas. Todas están en tu equipo y ninguna en el nuestro.
En IndexedDB, que es una base de datos del propio navegador, se guarda tu proyecto: el texto del manuscrito, el libro ya montado, los ajustes de maquetación y las imágenes que trajera el Word. Es lo que hace que puedas cerrar la pestaña y volver donde estabas.
En localStorage hay una sola marca, un «sí» que dice que existe un proyecto guardado. Sirve para que al entrar se te enseñe tu libro directamente en vez de la portada.
En localStorage, y solo si has pagado, queda también el identificador del cobro junto al título y el autor del libro que pagaste, para que puedas volver a descargar sin pagar dos veces. Se guarda ahí, y no en la sesión, para que sobreviva a cerrar el navegador: quien pagaba y cerraba antes de que acabara la descarga se quedaba sin sus archivos. Caduca a los noventa días.
El botón «Empezar de cero» borra el proyecto de IndexedDB —texto, libro e imágenes—, la marca de localStorage y también el comprobante del pago: cuando empiezas otro libro, el pago del anterior ya no pinta nada. Si quieres borrarlo todo de una vez, vacía los datos del sitio desde los ajustes de tu navegador. No hace falta pedir permiso ni avisar a nadie: es tu ordenador.
Cómo se protege todo esto
La medida más fuerte es no tener los datos. Sin cuentas, sin contraseñas y sin base de datos, en nuestro servidor no hay nada que robar: no existe ninguna lista de manuscritos ni ninguna lista de clientes. La única relación de compras que existe es la que lleva Stripe en su propio panel, con sus medidas y su propia responsabilidad.
Todo el tráfico va cifrado. El dominio termina en .app, y esa terminación está en la lista de dominios que los navegadores solo abren por HTTPS: no se puede entrar en esta web sin cifrar, ni queriendo.
El número de tu tarjeta no pasa por nuestro servidor en ningún momento. Lo recoge Stripe dentro de un marco aislado, que es justamente lo que impide que lo veamos.
El servidor manda las cabeceras de seguridad habituales: la web no se deja incrustar en otra dentro de un marco, no permite adivinar tipos de archivo, limita la información que se envía al salir hacia otro sitio y desactiva cámara, micrófono y ubicación. Y antes de generar nada se comprueba con Stripe que el pago existe, es de este producto, está cobrado en euros y no está devuelto ni reclamado al banco.
Ninguna medida es perfecta y no se va a decir aquí que lo sea. Lo que sí es cierto es que, por cómo está montado esto, lo más valioso que tienes —tu libro sin publicar— no está en nuestras manos.
Menores de edad
Esto no es un servicio para niños. Es una herramienta para preparar un libro y publicarlo en Amazon, y para comprar hacen falta una tarjeta y capacidad legal para contratar.
No se recoge ningún dato de quien solo usa la vista previa, tenga la edad que tenga, así que un menor que entre a probar no deja aquí ningún rastro personal.
Si crees que un menor a tu cargo ha hecho una compra, escribe al correo de arriba y se resuelve.
Tus derechos
Puedes pedir el acceso a tus datos, su rectificación, su supresión, la limitación del tratamiento, la portabilidad, y oponerte a que se traten. Basta con escribir a ruizrg4l@gmail.com diciendo qué quieres.
Conviene saber qué hay que pedir, porque no es mucho: si no has comprado, no existe ningún dato tuyo que reclamar. Si has comprado, lo que hay es el registro del cobro en Stripe y el justificante de la venta.
Se responde en el plazo de un mes que marca el Reglamento. Para poder atender la petición hay que poder identificar la compra, así que ayuda mucho que digas la fecha o el identificador del cobro.
Hay dos límites, y se dicen de frente. Lo que la ley obliga a conservar —los justificantes fiscales— no se puede borrar aunque lo pidas. Y lo que está guardado en tu navegador no lo podemos borrar nosotros, porque no llegamos ahí: eso lo borras tú con «Empezar de cero».
Si crees que no se te ha atendido como debía, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos, en www.aepd.es.
Si esta política cambia
Cuando cambie algo, se cambia aquí y se actualiza la fecha del pie. Si necesitas una versión anterior, pídela por correo.
No hay lista de suscriptores a la que avisar, porque no se recoge el correo de nadie. Si esta página te importa, léela antes de comprar: está enlazada en el pie de la portada.
Si algún día se añadiera algo que hoy no existe —analítica, cuentas de usuario, un boletín—, se contará aquí con todas las letras y antes de que empiece a funcionar, no después.
Última actualización: 26 de septiembre de 2026.